Frente a los lineales de cualquier tienda de belleza o al navegar por internet, la oferta de planchas de pelo es abrumadora: precios que van desde los 15 euros hasta más de 300, marcas de todo tipo y características que parecen sacadas de un catálogo tecnológico. ¿Cuál es realmente la mejor para ti? La respuesta no está en la que tenga más opciones, ni en la más cara. Está en la que se adapta a las características específicas de tu cabello y a la manera en que la usas.
En Comercial H. García hemos reunido la experiencia de nuestros profesionales capilares para darte una guía completa, honesta y práctica sobre cómo elegir una plancha de pelo que cuide tu cabello en lugar de dañarlo. Toma nota.
La elección correcta depende de tu tipo de cabello, no de la moda o el precio.
Lo primero: conoce tu tipo de cabello
Antes de hablar de placas o temperaturas, el punto de partida es entender con qué cabello convives a diario. El cabello fino, el grueso, el rizado o el teñido tienen necesidades completamente distintas y reaccionan de forma diferente al calor.
Cabello fino o sensible
Se daña con facilidad. Necesita temperaturas bajas (150–170 °C) y placas de cerámica o turmalina.
Cabello grueso o resistente
Requiere más calor para verse afectado. Temperaturas entre 200–230 °C suelen ser necesarias.
Cabello rizado o muy ondulado
Necesita regulación precisa y placas amplias. El control de temperatura es clave.
Cabello teñido o con tratamientos
Requiere protección extra. Opta por cerámica o turmalina y nunca superes los 180 °C.
El tipo de placa: el corazón de la plancha
Si hay un factor que define la calidad de una plancha es, sin duda, el material de sus placas.
Placas de cerámica
Son las más recomendadas para uso cotidiano. Distribuyen el calor de forma uniforme, emiten iones negativos que sellan la cutícula y aportan brillo. Ideales para cabello fino, normal o teñido.
Placas de titanio
Alcanzan temperaturas muy altas en segundos. Perfectas para cabellos gruesos o rizados, pero peligrosas para cabellos finos o dañados.
Placas de turmalina
Emiten más iones negativos que la cerámica: resultado más brillante, menos estático y mayor hidratación aparente. Ideal para cabellos con mucho frizz.
El material de las placas es el factor más determinante en la calidad del alisado.
La temperatura ideal: ni demasiado fría, ni demasiado caliente
«A más temperatura, mejor resultado» es un mito peligroso. El calor excesivo destruye la queratina y provoca puntas abiertas y pérdida de vitalidad.
| Tipo de cabello | Temperatura recomendada | Observaciones |
|---|---|---|
| Fino o muy dañado | 130 – 160 °C | Nunca superar los 160 °C. Usar protector térmico siempre. |
| Normal o mixto | 160 – 180 °C | La zona más equilibrada para la mayoría. |
| Grueso o resistente | 180 – 210 °C | El titanio ofrece mejor rendimiento en este rango. |
| Rizado o afro | 200 – 230 °C | Nunca sobre pelo húmedo. Protector térmico obligatorio. |
| Teñido o decolorado | Máx. 180 °C | El cabello químicamente tratado es mucho más vulnerable. |
✦ Consejo de nuestros profesionales
Antes de planchar, aplica siempre un protector térmico sobre el cabello húmedo o seco. Este escudo invisible reduce el impacto del calor hasta un 60 % y prolonga el brillo y la salud de tu melena a largo plazo.
Ancho de las placas: ¿importa el tamaño?
Las placas estrechas (2,5–3 cm) son perfectas para cabellos cortos, flequillos o para crear ondas. Las anchas (4–5 cm) permiten abarcar más cabello por pasada, ideal para melenas largas y gruesas. Las de 3,8 cm son un excelente punto de equilibrio.
Otras características que marcan la diferencia
Tiempo de calentamiento: Una buena plancha alcanza la temperatura en menos de 30 segundos.
Apagado automático: Indispensable por seguridad tras 30–60 minutos sin uso.
Cable giratorio: Marca una diferencia enorme en la comodidad diaria.
Peso y ergonomía: Busca modelos por debajo de los 400 g.
⚠️ Los 6 errores más comunes al usar la plancha
Planchar el cabello húmedo. El agua hierve con el calor, provocando roturas internas permanentes.
No usar protector térmico. El daño es acumulativo e invisible al principio.
Pasar la plancha demasiado despacio. Más de 2 segundos en el mismo mechón puede quemar la cutícula.
No dividir el cabello por secciones. Trabaja siempre en mechones pequeños y controlados.
Usar siempre la temperatura máxima. Adapta la temperatura a tu tipo de cabello.
No limpiar las placas. Limpia con un paño húmedo en frío cada semana.
¿Plancha profesional o de uso doméstico?
Las profesionales están diseñadas para uso intensivo. Para uso doméstico de 2–3 veces a la semana, las de alta gama con placas de cerámica o turmalina y regulación precisa son más que suficientes.
Nuestra recomendación: invierte entre 60 y 150 euros si la usas con regularidad. Los modelos de menos de 20 euros se deterioran rápido y pueden dañar tu cabello a medio plazo.
En resumen: invierte en tu cabello
Elegir una plancha no debería ser una decisión impulsiva. El material de las placas, la regulación de temperatura, el peso y la ergonomía marcan una diferencia real en tus resultados.
La mejor plancha es la que se adapta a tu cabello, a tu rutina y a tu estilo de vida. Ahora ya tienes las herramientas para encontrarla.

